lunes, 1 de octubre de 2007

"Coches de refuerzo" de Continental auto

Cada vez que me veo obligado a pasar unas horas en el interior de uno de estos anacrónicos artefactos rodantes de tortura sistemática me propongo entre estertores denunciar con larga prosa el despropósito de su existencia en pleno siglo XXI. Pero con todos los huesos del cuerpo doloridos a uno le quedan pocas ganas de escribir nada que no esté cargado de odio. Y en ese plan, casi prefiero no soltarme. Aun así, no puedo dejar de desear para todos los miembros del consejo de dirección de la empresa Continental auto una larga vida en la que se vean obligados a viajar mucho utilizando en todo momento sus propios autobuses subcontratados cochambrosos.

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