miércoles, 31 de agosto de 2011

Rótulo con la información de los horarios de la coctelería del centro Niemeyer

La coctelería del centro Niemeyer de Avilés está situada en lo alto de una torre de 14 metros de altura. Junto a la escalera de acceso en su base, un vinilo de corte colocado sobre el cemento gris indica que abren a las 18.00 h. Son las 17.50 h y subo los innumerables escalones hasta las puertas de cristal de la entrada. A las 18.05 ya somos una veintena las personas que esperamos a que abran en ese descansillo. A las 18.10 h aparece un tipo bastante maleducado y se dirige a nosotros de muy malas formas haciendo aspavientos con los brazos. Dice que nos larguemos, que ellos no abren hasta las 19.30 h. y cierra las puertas ante nosotros. No hay más preguntas, señoría. Bajo las escaleras de nuevo y, con unos trocicos de una pegatina vieja y un boli corrijo yo mismo en la medida de lo posible el rótulo defectuoso.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo ganas de saber si volviste a subir.

Karraspito for President dijo...

Yo lo que tengo ganas de saber es acerca de la compatibilidad entre la puntera de tus zapatos y el paladar del señor ese tan amable. Ya que a juzgar por la historia, sus dientes estaban pidiendo a gritos una ración de cuero curtido...

Mauro dijo...

No volví a subir. Me tenía que ir a las 19 h de Avilés.

Al señor no pude ni responderle. Dijo eso y las puertas se cerraron delante suyo impidiendo cualquier interacción de palabra u obra que los presentes quisiéramos mantener con él.

Jesus dijo...

Gracias por decirnos a dónde no debemos ir a tomar un cóctel y también gracias por avisar a posibles clientes despistados del horario real.

Nubian Singer dijo...

Estuve allí al día siguiente de leer esto, ya habían arrancado tu "corrección".

Mauro dijo...

Nubian: Preferir que algo quede bonito a que la información que se transmite sea la correcta es una buena metáfora de la cultura contemporánea.

Anónimo dijo...

Joder que no me enteraba, qué corrección? Menos mal que me dio por pinchar y ver la imagen ampliada... cada vez estoy peor de lo mio ;-)

prestiti INPDAP dijo...

està claro que el producto defectuoso es el senor maleducado!!!!

Isra(el) E. Castillo dijo...

Me encanta este blog y todo lo que en él se cuenta. Y con la cantidad de productos mierdosos que hay por doquier no entidieno porque no publica usted más entradas. Lo dicho, me encanta su blog.

Mauro dijo...

Isra: Gracias. No hay muchas entradas a pesar de la cantidad de productos mierdosos que, como tú muy bien dices, existen por dos razones:
1-Solo hablo de productos defectuosos con los que me haya tropezado sin querer. Es decir: yo intento evitar la mierda, no busco servicios malos o cosas chungas para luego poder comentarlas. Cuando intuyo que algo es una mierda no lo compro. Esto es solo lo que me ha afectado personalmente. Así que es difícil que encuentres aquí timos evidentes.
2-En ocasiones, un producto o servicio es tal mierda que ponerme a relatar los problemas que me ha acarreado después de un largo pesar me supone un infierno. Por ejemplo: mi experiencia como usuario de Movistar o la de usuario de Playstation son un calvario insoportable, pero después de haber sufrido tanto con ambas marcas no he encontrado ganas para explicarlo. Es algo parecido a cuando una persona víctima de una vejación prefiere no contar nada para no tener que revivir el mal trago.

Anónimo dijo...

PRODUCTO DEFECTUOSO DE PRIMERA.

El libro de las cubiertas de discos de Robert Crumb. Llevo dos horas intentando sacar el puto libro de la dichosa cajita troquelada y no hay manera, voy a tener que romper la mierda de caja que algún genio ha pegado al propio libro. Llamo a un amigo que también se ha hecho con la maravillosa cosa y me cuenta que él sí, ha tenido que romper la caja.

Anónimo dijo...

NOTA AL COMENTARIO ANTERIOR:

Acabo de romper la caja.

Ya veo lo que han hecho. Han montado y pegado la caja a toda hostia, supongo que porque iban tarde. No han dejado que seque la cola de las pestañas interiores de la caja, ha escurrido y todo el lomo se ha pegado al canto interior de la caja. Una chapuza. Supongo que el ejemplar de mi amigo estará igual, aunque no he entrado en detalles con él. Mañana le presuntaré si el lomo de su libro está lleno de mierda pegamentosa como el mio.

Anónimo dijo...

NOTA A LA NOTA.

Estoy algo más tranquilo. El libro es muy bueno, me hace olvidar la chusquería de la caja.

Comprad el libro, merece la pena, romped la caja. No importa.