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martes, 31 de marzo de 2015

Cartelas del Museo Arqueológico Nacional (MAN)

El mosaico es del siglo II y se conserva perfectamente; el letrero no tiene ni un año y ya está fatal.

Esta foto fue tomada el pasado 25 de marzo, cuando todavía este museo no había cumplido un año desde su reapertura. No es lógico que haya ya varias cartelas de este tipo a lo largo de sus distintas salas que se hayan medio borrado del mismo modo en tan poco tiempo.

Pensando lo menos mal posible puede ser que el departamento de limpieza del museo esté usando un líquido inapropiado para una superficie que contenga letras en tampografía (o serigrafía o la técnica con la que se hayan impreso esas letras en esas placas metálicas). Pensando mal, puede ser que hayan encargado los letreros a una empresa de un colega que les haya colado una impresión normal y corriente en vez de una apropiada para exponerse al contacto con el público y, de esta forma, sacar tajada.




sábado, 28 de enero de 2012

Portada de la edición de bolsillo española de “La carretera” de Cormac McCarthy

Cogemos el libro y leemos lo que pone en su portada. Debajo del nombre de la persona que ha escrito el libro dice “Autor de No es país para viejos”. Ya. Vale. También viene un sello que indica “Best seller”. Pues bueno. Y en grande, el título de la obra: “The Road (La carretera)”. Bien. Un momento, ¿qué cojones pone debajo del título? “Basada en la novela ganadora del premio Pulitzer”. ¿Qué mierda quiere decir esto? ¿No es la novela de verdad? ¿Es una novela basada en la novela original? ¿Es una reinterpretación? ¿Una especie de resumen de menos páginas? ¿Una versión escrita de la película que adapta la novela original?

Pues no. Tras comparar con la edición normal, uno llega a la conclusión de que sí que es la novela original. Pero el espabilado que ha diseñado la portada ha pillado el cartel de la película, ha quitado los nombres del director, actores y demás, ha añadido el sello de “Best seller” y el de la editorial y a mamar. Pero se ha dejado el aviso que en el cartel informa de que la peli –no el contenido del libro– está “Basada en la novela ganadora del premio Pulitzer”. En resumen: una chapuza producto de la desidia y de la falta de interés al hacer las cosas que mosquea y desanima al posible comprador a adquirir el libro.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Rótulo con la información de los horarios de la coctelería del centro Niemeyer

La coctelería del centro Niemeyer de Avilés está situada en lo alto de una torre de 14 metros de altura. Junto a la escalera de acceso en su base, un vinilo de corte colocado sobre el cemento gris indica que abren a las 18.00 h. Son las 17.50 h y subo los innumerables escalones hasta las puertas de cristal de la entrada. A las 18.05 ya somos una veintena las personas que esperamos a que abran en ese descansillo. A las 18.10 h aparece un tipo bastante maleducado y se dirige a nosotros de muy malas formas haciendo aspavientos con los brazos. Dice que nos larguemos, que ellos no abren hasta las 19.30 h. y cierra las puertas ante nosotros. No hay más preguntas, señoría. Bajo las escaleras de nuevo y, con unos trocicos de una pegatina vieja y un boli corrijo yo mismo en la medida de lo posible el rótulo defectuoso.

viernes, 6 de agosto de 2010

Propaganda de compra-venta de oro de Hermosilla 67

Caminando por una calle de Madrid me entregan esta octavilla propagandística de compra-venta de oro. No comprendo qué cojones tiene que ver esa cara de la primera fotografía con el negocio que se publicita. Apuesto con un amigo a que si buscamos en “google imágenes” la palabra “oro” aparecerán con toda seguridad ese jeto y los lingotes entre los primeros resultados. Bingo.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Diseño de las entradas de Servicaixa











Es un pequeño defecto de diseño tonto, pero significativo por aquello de que los detalles nos hablan de la verdadera naturaleza de las cosas.

Sólo había dos posibilidades para colocar el código de barras: en el extremo derecho y en el extremo izquierdo. Pero la persona que diseñó las entradas vacías sobre las que luego los cajeros de Servicaixa imprimen los datos del espectáculo correspondiente y la persona que diseñó la forma de imprimir estas mismas entradas no hablaron entre ellas ni para comunicarse esta información. O quizás, simplemente se equivocó la persona responsable de colocar el punteado. De cualquier forma, la conclusión es la misma: el fragmento punteado para facilitar su recorte queda vacío y, sin embargo, la zona de fondo blanco donde se imprime el código de barras debe arrancarse según el sistema clásico del desgarro guarro.

No es un problema de orientación de las entradas dentro de la máquina: si se hubieran colocado hacia el otro lado, la franja que repite la leyenda de www.servicaixa.com quedaría invertida. Tampoco es un problema puntual: todas las entradas que he visto de Servicaixa en los últimos años tenían este defecto.

martes, 11 de diciembre de 2007

Pegatina de aviso del metro

Un clásico del mal diseño gráfico ochentero. Entre varios despropósitos, destaca la disposición espacial cartesiana de los elementos completamente absurda para dificultar lo más posible el mensaje. Cualquier persona que haya viajado en el metro madrileño en los últimos veinte años ha dedicado alguna vez unos minutos a intentar entender el sentido de esa disposición.