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jueves, 4 de julio de 2013

Comerciales telefónicos de Movistar y Orange

Las tres veces que me ha engañado un comercial de una compañía de telefonía este año, contadas de la forma más resumida posible:

1- En febrero me llamó un comercial de Orange. Yo tenía el fijo con Movistar y el adsl con Orange. Y, aparte, un móvil con Movistar. Este sinvergüenza me dijo que podía juntar el adsl con el fijo pagando en una sola tarifa un poco más y dejaría de pagar el fijo con Movistar. Le pregunté expresamente si, siendo así, dejaría de pagar a Movistar la línea. Me dijo que por supuesto. Que hacía ya tiempo que no había que tener contratada obligatoriamente la línea a Movistar. Como estoy hasta los cojones de Movistar hice el idiota: le creí. Era mentira. A partir de entonces tuve que seguir pagando la línea de Movistar (que cuesta lo mismo que cuando tenía línea y llamadas del fijo con ellos) y encima las llamadas del fijo y adsl con Orange (que cuesta más que cuando tenía solo con ellos el adsl). Protesté (me costó diez días que alguien me hiciera caso) y al final me dijeron que en mi zona no se podía cambiar la línea y que el comercial se habría equivocado cuando me estafó.

2- Hace un mes me llamó una comercial de Movistar. Quería que juntase mi línea, mi fijo, mi móvil y el adsl en una sola tarifa. Esta mujer hablaba con acento y modismos propios de algún país de latinoamérica que no puedo asegurar, pero el caso es que no era capaz de entender la mitad de lo que yo le intentaba contar utilizando el castellano más llano posible. Le expliqué que no me interesaba su oferta porque con el móvil de Movistar no tengo cobertura en mi propia casa y que, por eso, muy posiblemente, me iría a otra compañía en breve. Me dijo que era imposible que no tuviera cobertura, que en mi dirección “le salía” que había cobertura perfecta. Le dije que si no se lo creía mandara alguien a comprobarlo.
 Al día siguiente a las ocho menos cuarto de la mañana me despertó un técnico de Movistar. Que venía a instalarme el adsl que yo había pedido. Le mandé a tomar por saco y le dije que yo no había contratado eso. Me llamaron tres o cuatro personas ese día de Movistar para confirmar que yo no había contratado nada. Al segundo o tercero, le dije que oyese la puta grabación de la llamada (dudo muchísimo que graben de verdad las llamadas, pero bueno). Al final, me llamó otro menda con maneras de tipo más importante para pedirme disculpas.

3- La semana pasada me llamó un comercial de Orange. Pero desde un número raro. El 645822452. Tenía tal actitud chulesca que llegué a creer que era un timo (una de las estrategias típicas de los estafadores es hacerse los chulines para que parezca que te están haciendo un favor). Me ofrecía la famosa tarifa canguro de los cojones que, en teoría, une línea, fijo, adsl y móvil por un precio único decente. Le volví a preguntar si la línea que tengo con Movistar se podía pasar a Orange. Me dijo que ya sí, que sin ningún problema. Que ahora se puede seguro. Le pregunté que si financiaban iPhones 5 (mi 3 ya rula para poco más que llamadas, pero me había asegurado otro pavo de Orange otro día que se les habían acabado los 5) para pagar uno a plazos. Me dijo que claro, que de qué color lo quería y que lo tendría este lunes en mi casa a las 8 de la mañana. La línea fija y de adsl no sufriría ninguna interrupción o sería solo por unos pocos segundos y en la madrugada del domingo al lunes. Como estaba más hasta los cojones de Movistar que incluso en febrero y no tengo cobertura en mi propia casa, acepté. Me tomó los datos y me dijo que me llamarían a los pocos minutos para hacerme la grabación del contrato. A las 24 horas no me había llamado nadie para la grabación. Llamando al 645822452 para ver qué hostias pasaba me salía un contestador sospechosísimo. Y buscándolo en Google aparece ese número como forma de contacto de una tía que vendía bonsais en 2006. Muy mosqueado, llamé a Orange y les pregunté si ese número era suyo. Me dijeron que no podían darme esa información. Les dije que bueno, que entonces suponía que había sido víctima de una broma o un timo y que si al final de verdad me llamaban para grabar el contrato les mandaría a la mierda. Entonces, un poco con la boca pequeña, me dijeron que sí, que el 645822452 era de Orange de verdad. Supuse que tienen comerciales externos contratados de tapadillo y hacen estas mierdas, pero bueno, al menos concluí que no era un timo. Por fin me llamaron el viernes pasado para la grabación del contrato. Esta vez me prometieron que la línea se cortaría del lunes al martes y que recibiría el móvil este martes “entre las 8 y las 10 de la mañana”.
Una mierda así de grande. Ni lunes, ni martes, ni pollas. Hoy es jueves día 4 de julio. A día de hoy no me han mandado nada, no han cambiado ninguna línea y no he conseguido hablar con nadie del servicio de atención al cliente.

Con estas y otras experiencias he aprendido que los comerciales telefónicos pueden afirmar y prometer alegremente lo que les dé la gana porque nunca jamás volverán a saber nada de la persona a la que engañaron. Así que tratar con ellos es como tratar con satán. Desde hoy mismo, cualquier comercial de cualquier empresa de cualquier tipo que llame a cualquiera de mis teléfonos a cualquier hora recibirá como respuesta únicamente encadenados de estas dos frases: “En este teléfono no atendemos llamadas comerciales” y “Lo siento, no puedo darle esa información”. Os recomiendo que hagáis lo mismo.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Desatención con el cliente de Orange (900901300)

De un tiempo a esta parte los de Orange han debido rebajar su presupuesto destinado a la contratación de teleoperadores porque cuando uno llama a su supuesto número de atención al cliente 900901300 no responde nunca ni Cristo. Varias veces, incluso, después de esperar más de veinte minutos, los tíos han tenido los cojones de colgarme. Hoy lo han hecho otra vez. Llamaba por un asunto largo de explicar que ya contaré en otra entrada un día que tenga tiempo, pero mientras tanto he decidido subir este video que grabé el 3 de septiembre pasado, otro día que también estuve llamando a ese número hasta la desesperación, aunque por otro motivo.

jueves, 9 de agosto de 2012

Publicidad, servicio de atención al cliente y cargos abusivos por roaming de Movistar

Me envían un SMS publicitario de Movistar contándome que han bajado los precios del tráfico de datos en el extranjero. Aseguran que, para Europa, cobran 2 euros o algo parecido al día más IVA si no superas las 25 megas. Insinúan que hay que darse de alta antes, pero no queda muy claro por la típica redacción torpe que suelen emplear en sus comunicaciones, no se sabe si por ineptitud o con la intención de confundir. Llamo al 1004 por si acaso. Como siempre, me hacen dar mis datos a una máquina y al final llego a una teleoperadora que entiende muy mal mi castellano peninsular y que me solicita esos mismos datos otra vez. Le pregunto por los precios del roaming y me confirma los que me han enviado. Me explica que ahora los han bajado mucho por hacer un favor a los clientes y blableblí. En realidad, ya sé que ha sido Bruselas quien les ha ordenado que dejen ya de robar, pero bueno. Le pregunto que si consideran que Turquía es Europa o tienen otros precios para ese país. Después de ir a consultar dónde está Turquía me dice que no, que no consideran que Turquía sea Europa, pero que, aun así, no me preocupe porque utilizar el tráfico de datos desde allí tiene exactamente los mismos precios que en Europa. Le digo que quiero darme de alta en esa “promoción”. Me dice que no es necesario, que esos precios se aplican a todos los clientes, que solo hay que tener activado el roaming y que yo ya lo tengo. Le repito un resumen de lo que me ha asegurado como si fuera yo el que estoy grabando la llamada en vez de ellos a mí. Le pregunto:

–Es decir, si viajo a Estambul la próxima semana y utilizo allí el servicio de tráfico de datos solo me cobraréis esos dos o tres euros al día si no supero los 25 megas de bajada, ¿verdad?
–Es correcto –me dice ella. Y añade la cantidad concreta. 2,87, o algo así difícil de recordar.
–Y si los supero, otros dos o tres euros, ¿verdad?


–Es correcto –me dice ella. Y añade la cantidad concreta.
–Te lo pregunto con insistencia porque hace unas semanas estuve en Baviera, activé el roaming porque me enviasteis un SMS diciendo que me costaría unos 8 euros al día y, a las 48 horas, me cortasteis el grifo diciéndome que había llegado a mi límite de 50 euros.

Ella balbucea. No entiende esta frase tan complicada y acaba respondiendo algo que no viene al caso extraído equivocadamente de su diagrama de flujo conversacional. Opto por no liar las cosas. Vuelvo a asegurarme:

-Turquía. Dos o tres euros al día si bajo menos de 25 megas. ¿Correcto?
–Es correcto –me dice ella. Y vuelve a añadir la cantidad concreta.

Es la tercera vez que me lo confirma así que, como un imbécil –o como uno de los hermanos Winchister cuando confía en algún demonio menor que no parece tan malo como su CEO, Belcebú–, acabo creyendo a una persona que trabaja para Movistar. Le doy las gracias. Cuelgo.

***

A la semana siguiente llego al aeropuerto de Ataturk en Estambul. Activo datos y compruebo con googlemaps dónde está el hotel para ver si el taxista está yendo por buen camino y para saber qué barrios estamos atravesando en el trayecto. También recibo y contesto cuatro whatsapps. Eso es todo. Ni web, ni Twitter, ni mails, ni pollas. A la hora y media de haber llegado a la ciudad recibo un mensajito de Movistar en el que me dice de que he superado mi límite de 50 euros y que llame a nosedónde si quiero seguir siendo robado.

Pero qué hijos de puta.



sábado, 28 de enero de 2012

Portada de la edición de bolsillo española de “La carretera” de Cormac McCarthy

Cogemos el libro y leemos lo que pone en su portada. Debajo del nombre de la persona que ha escrito el libro dice “Autor de No es país para viejos”. Ya. Vale. También viene un sello que indica “Best seller”. Pues bueno. Y en grande, el título de la obra: “The Road (La carretera)”. Bien. Un momento, ¿qué cojones pone debajo del título? “Basada en la novela ganadora del premio Pulitzer”. ¿Qué mierda quiere decir esto? ¿No es la novela de verdad? ¿Es una novela basada en la novela original? ¿Es una reinterpretación? ¿Una especie de resumen de menos páginas? ¿Una versión escrita de la película que adapta la novela original?

Pues no. Tras comparar con la edición normal, uno llega a la conclusión de que sí que es la novela original. Pero el espabilado que ha diseñado la portada ha pillado el cartel de la película, ha quitado los nombres del director, actores y demás, ha añadido el sello de “Best seller” y el de la editorial y a mamar. Pero se ha dejado el aviso que en el cartel informa de que la peli –no el contenido del libro– está “Basada en la novela ganadora del premio Pulitzer”. En resumen: una chapuza producto de la desidia y de la falta de interés al hacer las cosas que mosquea y desanima al posible comprador a adquirir el libro.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Dvdgo

El siguiente relato evidencia cómo las nuevas tecnologías y los nuevos canales de comunicación, si se usan mal, pueden empeorar la relación de una empresa con un cliente en lugar de mejorarla.

A principios de julio de este año visito la página web de dvdgo. Tienen muchas pelis y series que me interesan (de Bertrand Blier y Dino Risi, sobre todo). Voy a hacer un pedido de alrededor de 150 euros, pero la descripción de las ediciones de algunas de ellas está incompleta y no sé si incluyen subtítulos. La empresa no admite comunicación directa por mail, así que me tengo que poner en contacto con ellos mediante uno de los formularios de su web. Pregunto mi duda al departamento correspondiente.

Quince días después no me han respondido. Decido, entonces, no pedir las películas que no sé si tienen subtítulos. Tampoco solicito las que indican que no tienen en stock porque prefiero que me envíen solo aquellas disponibles que prometen entregar en un máximo de 48 horas. Hago el pedido el día 21 de julio. De unos 80 euros.

No recibo nada en las siguientes 48 horas, ni al día siguiente, ni al otro, ni al otro. El día 27 de julio, por fin, me envían un mail en el que me dicen que no tienen existencias de algunas de las pelis que he pedido. Ahora en vez de en 48 horas dicen que entregarán mi paquete en un periodo que oscilará entre 4 y 20 días. También dicen que, de todas formas, no se comprometen a nada y que no responda a ese mail. Que si tengo alguna duda llame al 902157905, o que llene otro formulario de la web.

Espero. Pasan 15 días. No recibo nada de ellos. Bueno, miento, spam suyo sí que recibo. Que recuerde: uno de 50% de descuento en Blu-rays, otro de Salomon Kane y otro de la tercera temporada de Mad Men. Finalmente, el día 6 de agosto vuelvo a recibir exactamente el mismo mail que recibí el día 21 de julio en el que me dicen que espere de 4 a 20 días. Parece una broma o un error. No sé si ahora tengo que esperar otros 20 días o si es que se han liado y me han enviado un mail antiguo. Llamo por teléfono a ese 902 y sale música. Es decir, sale música, pero ni siquiera se oye un mensaje en el que digan que alguien responderá en unos minutos o que sus agentes se encuentran muy ocupados o alguna mierda así. No, peor: simplemente música. Pruebo a hacerlo varias veces un par de días. Nada, siempre música.

Cuando ya me había olvidado de ellos, el día 24 de agosto, recibo otro mail en el que me dicen que han enviado, por fin, mi paquete. No recibo nada en 48 horas. En el 902 sigue el hilo musical y no tengo otra forma de ponerme en contacto con ellos que rellenar otro formulario en el que pregunto por mi pedido. Me responden una semana más tarde, el día 1 de septiembre con de nuevo un mail con advertencias varias (no responda a este mail, si desea contestar llene un fórmulario, etc.) y el siguiente texto en cursiva:

Estimado/a MAURO:

Le comunicamos que hemos consultado en la mensajería y figura que han tenido algún problema con la entrega y le han estado llamando al teléfono que nos facilitó, pero no han conseguido contactar con usted, por lo que le rogamos se ponga en contacto con la mensajería en el teléfono 902162646 (nº de seguimiento 0757693401).
Estoy un poquito harto de hacer el idiota llamando a nuevecerodoses. Tanto que pongo un tuiteo contándolo. No pienso seguir llamando a otro 902. Relleno otro formulario y se lo cuento también a ellos. Afortunadamente, solicité el pago por contrareembolso, así que les digo que me entreguen esa misma semana el paquete de los cojones o que se lo queden. Ni caso. En Twitter alguien me dice que Dvdgo es ahora propiedad del grupo editorial Planeta.

Por fin, hoy día 8 de septiembre, recibo otro mail de ellos que dice:
Estimado/a mauro: Nos ponemos en contacto con usted en relación a su pedido 3e14377486. Le comunicamos que su pedido nos ha sido devuelto por el transportista. Probablemente la devolución se deba a algún error en los datos de entrega que nos ha facilitado o la dificultad para realizar la entrega por no encontrarse nadie en el domicilio indicado en los horarios habituales de reparto. Debido a problemas de espacio para almacenar, si no recibimos noticias suyas en el plazo de quince días nos veremos obligados a considerar anulado su pedido.

Con la terrible sensación de estar tratando con robots en vez de con personas, les he enviado un último formulario esta mañana encabezado por tres palabras: “Ya os vale”. Después he tuiteado este par de frases relacionadas con el asunto.
No me lo puedo creer: me dicen los de dvdgo que si no reciben noticias mías en quince días considerarán mi pedido anulado.

¡Pero si llevo meses llamándoles y escribiéndoles! A productos defectuosos van.

Y más tarde, tras varias respuestas que me envían otros usarios de Twitter con quejas varias sobre Zeleris y dvdgo, he añadido esto en otro tuiteo:

Vaya, veo que Zeleris, la empresa de transporte de dvdgo, pertenece a Telefónica. Cada vez entiendo todo mejor.

Entonces flipo. Recibo una respuesta del Twitter oficial de dvdgo.

@Tyrexito Nos puedes contar cual ha sido el problema con Zeleris? Estamos intentando a detectar (sic) las incidencias y solucionarlas. Gracias

Respondo:
Sí, claro, @DVDGO_Oficial, esta tarde cuento mi experiencia con dvdgo. Ya veo que hacerlo en público es la única manera de que reaccionéis.

@DVDGO_Oficial me tuitea una frase de primero de community manager:

@Tyrexito aprovochamos (sic) para comentarte que puedes escribirnos directamente por nuestro contacto en facebook http://www.facebook.com/dvdgo

A lo cual respondo:

Sí, va a ser eso, @DVDGO_Oficial, que en vez de llamaros por teléfono y escribir formularios tenía que haber ido a vuestro FB. Anda que...

Todos este intercambio de tuiteos ha sido en abierto y Fluzo tuitea lo siguiente:

Muy fan del cruce de mensajes entre @Tyrexito y @DVDGO_Oficial

Varios usuarios retuitean esa frase. El community manager de @DVDGO_Oficial decide entonces borrar su primer tuiteo. No sé si por error o por miedo a que parezca luego que él ha sido el desencadenante de la narración pública de esta historietilla que acabo de soltar aquí.

Concluyamos: dvdgo tiene web pero no está actualizada, mantiene un sistema de formularios pero no responde a los mismos, manda correos electrónicos pero son unidireccionales, posee teléfono de consultas pero no está operativo, trabaja con una empresa de transportes que dice haber intentado repartir algo pero no deja en el buzón impreso alguno para probarlo y hace social media en Twitter y en Facebook pero borra mensajes enviados a un cliente en esas redes.

Hace treinta años, para comunicarse con Discoplay solo había que rellenar con boli un cupón impreso y enviarlo luego por correo postal. Y la cosa funcionaba bastante más fluida.