sábado, 7 de julio de 2007

Libros defectuosos


Como todos sabemos, el 90% de los libros que se editan en el mundo no se venden. Pero es que, además, yo estoy convencido de que el 90% de los que se venden por estos lares tampoco se leen. Por eso el control de calidad del producto final es inexistente y los errores de impresión tan numerosos: porque, al fin y al cabo, poquita gente va a darse cuenta de ello. De hecho, el caso de los bloques de páginas sustituídos por otros que comentaba en la primera entrada de este blog no es ningún hecho aislado. Sólo en los dos últimos años y sólo teniendo en cuenta los libros que me estaba leyendo, me he tropezado otras tres veces con esa misma molesta situación. Me ha sucedido con “Cuando éramos jóvenes” de Jose María Íñigo, con “El novio del mundo" de Felipe Benítez Reyes y con “El cine según Hitchcock” de Francois Truffaut. Sólo en el último caso pude intercambiar el ejemplar por otro en buen estado; los otros dos libros -que conservo- nunca he podido terminar de leerlos.

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