viernes, 9 de enero de 2009

Mighty mouse

Soy usuario de Mac desde hace quince años por la única razón de que casi todo en ellos suele funcionar bien. O por lo menos, desde luego, menos mal que en otras marcas de ordenadores y sistemas operativos. Lo de que el diseño suela molar es un aliciente, pero me dan penica los que se creen que los macs son sólo diseño. Al menos para mí eso es lo de menos y, de hecho, mi primer Performa color crema era tirando a feo. Sin embargo, no soy nada proselitista. Hace mucho que no intento convencer a nadie de nada. No soy comercial de Apple. El pobrecico que quiera seguir sufriendo con un PC con Windows, allá él. Me la suda. (Bueno, me la suda siempre que no tenga que colaborar con él en algún curro y empiece a comerme yo problemas por culpa de su cacharro). Por otra parte, el que tenga tiempo, energía y ganas para instalarse alguna distribución de Linux, tiene mi enhorabuena. Si yo fuera consecuente con mis propias ideas también me instalaría Linux y me haría vegetariano. Pero prefiero macos y chuletones que foros de ayuda a granel y acelgas.

Dicho esto, voy a lo que iba: el nuevo Mighty mouse de Apple es una puta mierda pinchada en un palo. Es inconcebible que un ratón nuevo empiece a dar problemas al mes de que te lo hayas comprado. Me da igual que la solución de lo del atasque de la bolita sea fácil o difícil. Me da igual que, cuando funciona, sea una maravilla. Es un producto defectuoso porque, como cualquiera que tenga uno sabe, se jode pronto. Y poco más hay que hablar. Me da igual que seáis Apple si os comportáis como Microsoft. No me vendáis más hardware beta, cabrones.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Supuesto 50 aniversario de Raphael

Leo en numerosos medios de comunicación que este año 2008 se celebra el 50 aniversario de Raphael sobre los escenarios. No me salen las cuentas. Acudo a mi colección de entradas y folletos de conciertos para comprobarlo. En 1991 estuve viendo a Raphael en el teatro Calderón de Madrid y, como podéis comprobar en la portada del programa, tal espectáculo se publicitó como el “30 aniversario de Raphael en escena”. El cálculo más elemental indica que en por lo menos una de estas dos ocasiones el aniversario no era tal.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Diseño de las entradas de Servicaixa











Es un pequeño defecto de diseño tonto, pero significativo por aquello de que los detalles nos hablan de la verdadera naturaleza de las cosas.

Sólo había dos posibilidades para colocar el código de barras: en el extremo derecho y en el extremo izquierdo. Pero la persona que diseñó las entradas vacías sobre las que luego los cajeros de Servicaixa imprimen los datos del espectáculo correspondiente y la persona que diseñó la forma de imprimir estas mismas entradas no hablaron entre ellas ni para comunicarse esta información. O quizás, simplemente se equivocó la persona responsable de colocar el punteado. De cualquier forma, la conclusión es la misma: el fragmento punteado para facilitar su recorte queda vacío y, sin embargo, la zona de fondo blanco donde se imprime el código de barras debe arrancarse según el sistema clásico del desgarro guarro.

No es un problema de orientación de las entradas dentro de la máquina: si se hubieran colocado hacia el otro lado, la franja que repite la leyenda de www.servicaixa.com quedaría invertida. Tampoco es un problema puntual: todas las entradas que he visto de Servicaixa en los últimos años tenían este defecto.

sábado, 18 de octubre de 2008

Servicio al cliente de Orange 1414 y 902012220

Desde hace dos días un spammer está enviando millones de mails con el remite de una de mis cuentas de correo. No sé si utiliza sólo el remite o también el smtp. De esa inmensa cantidad de envíos un porcentaje es enviado a direcciones saturadas, abandonadas o inexistentes, así que los mensajes rebotan y se informa al supuesto remitente que no han podido ser entregados. O sea, a mí. Lo que quiere decir que cada hora recibo unos 5000 mensajes de este tipo. El problema no es sólo es el coñazo de bajar tantos avisos, es que además es casi imposible encontrar entre tanta paja los mensajes importantes. No sigo comprobando la dirección desde mi programa de correo pop para evitar la descarga de tanta basura y decido intentar comprobar la cuenta desde el webmail. Siguen llegando mensajes a porrillo a mayor velocidad que la que yo puedo borrarlos.

Llamo al “servicio al cliente” de Orange, mi proveedor, a ver si me pueden decir si están usando mi smtp o no. En el caso de que lo estuvieran usando, digo yo que bastaría con no permitirlo. Incluso ni a mí mismo, si no saben hacerlo mejor. Así yo podría seguir recibiendo mensajes en esa dirección y usaría otro smtp de otra cuenta para enviarlos. De hecho, es lo que estoy haciendo desde hace meses porque las nuevas medidas de “seguridad” que aplicaron en sus smtps no me permiten con mi programa de correo y sistema operativo hacerlo.

Me cuesta 45 minutos que un pobre tipo sin puta idea de nada me coja el teléfono. Doy mis datos docenas de veces y no le suena ni el propio dominio que pertenece a su compañía (tengo que deletrearle “ctv”). Por supuesto, no entiende nada de lo que le estoy contando, pero hace como que sí. Me deja en espera cinco minutos con el “Let the sunshine” en versión francesa. Está sorprendido de la cantidad de mails que tengo en el buzón de entrada: más de 9000. No entiende nada. Se lo vuelvo a explicar. Me vuelve a dejar con el bucle de la cancioncita de "Hair". Vuelve con una idea cojonuda: que me ponga un filtro antispam. Le intento explicar que no se trata de que reciba mucho spam sino que toda esa avalancha son mensajes devueltos porque alguien sí que lo está enviando con mi remite. Vuelta a esperar. La letra de la canción -lo juro- desgrana unos versos que dicen “armonía y comprensión, empatía y confianza abundan”. Vuelve. Que me baje un antitroyano y que lo instale. Le vuelvo a intentar explicar que no tengo ningún troyano. Vuelta a esperar. Vuelve. Dice que borre mi cuenta y que me haga una nueva. Le explico que si la borro perderé todos los mensajes que recibo en ella. Dice que lo entiende. Vuelta a esperar. Vuelve. No sé qué estupidez dice ahora. Vuelta a esperar y vuelta con otra gilipollez. Le pregunto si cada vez que me deja esperando va a preguntar a alguien que sepa más. El pobre diablo confiesa que sí. Le pido que me pase con alguna persona que sepa más. Dice que no puede ser, que ellos no saben qué hacer, que no tiene la culpa de que yo reciba tantos mensajes. Empiezo a desistir de intentar hacerle entender algo. Se pone nerviosísimo. En la conversación me ha llamado sesentaidós veces “Sr. Entrialgo” como una especie de muletilla talismán que le libre de poder dar algún dato coherente. Le pregunto que si sabe lo que es un smtp. Me dice que no me puede dar esa información. Me pregunta que si tengo alguna duda más. No, claro, no me queda ya ninguna duda de la puta mierda del servicio al cliente que tiene esta compañía. He desperdiciado hora y media entre las esperas y este diálogo de besugos. Apunto en la agenda cambiarme de proveedor de internet y telefonía en cuanto tenga un rato. Escribo esto mientras el "Let the sunshine" me sigue martilleando el cerebro.

jueves, 10 de julio de 2008

Mozzarela Bocconcini

No sé si es por el calor o qué hostias, pero esta semana me han vuelto a timar. Y con un truco más viejo que el copón. Voy al supermercado. Anuncian “auténtica mozzarella” y en el cajón se exponen dos marcas: una española con pinta chunga y otra con nombre italiano, el dibujito de la cabeza de una búfala y la leyenda en dos idiomas: “con leche de búfala”. Pocos alimentos tienen una combinación de sabor y textura tan sutil y al mismo tiempo tan sublime como la mozzarella pero -y esto es importante- siempre y cuando estemos hablando de la mozarella de búfala de verdad. Porque el subproducto vacuno suele ser una sustancia chiclopastosa que se utiliza para que las ensaladas y los platos de cocina pseudoitaliana cutre llenen más. No es como el jamón de jabugo y el serrano normal, que cada uno tiene su punto y su ocasión. O como el vino joven y el de reserva. No. La mozarella que no es de búfala es la nada sólida. Plastilina blancuzca sin sentido. Por eso, aunque vale más, escojo sin duda la segunda, la de la marca supuestamente italiana.
Llego a casa y nada más meterme a la boca esa bola indefinida de sinsustancia hecha materia noto el gato por liebre, agarro el paquete y leo los ingredientes indicados en el dorso en letra microscópica: 85% de leche de vaca, cuajo, sorbato potásico, sal, fermentos lácticos y un puto 5% de leche de búfala. Claro, en la portada no mienten, sí que tiene leche de búfala. El viejo truco de aquellas patatas fritas que se anunciaban con alegría como buenas para el corazón porque tenían aceite de oliva y, en realidad, sólo incluían una gota entre el mar de aceites vegetales chungalís en el que se freían. Es cierto, a los responsables de comercializar esta mozzarella de esta manera no podrá acusárseles de mentir directamente, pero sí de inducir a la confusión del consumidor de una forma muy hijadeputa. Y así lo decidió la justicia en el mencionado caso de las patatas fritas haciéndolas retirar del mercado.

martes, 8 de julio de 2008

Edición española de DVDs de la serie Extras

En un torpe gesto de honradez del que me arrepiento decidí hacer el subnormal y pagar el precio que piden en los comercios por la caja de la primera temporada de DVDs de esta serie. ¿La recompensa? Una vez roto el plastiquito rebusco en los menús y me encuentro con que la cutredistribuidora en nuestro país, para ahorrar cuatro duros, me ha estafado vendiéndome una puta mierda de edición sin subtítulos en castellano. Así que tengo dos opciones: o me la veo en un inglés del que no entiendo ni la mitad o me la trago en un español vomitivo absurdo que destroza las referencias, la naturalidad y el humor de la serie a base de esa dicción en exceso vocalizada, teatral, profunda y completamente antinatural de todos los doblajes de mierda españoles. Me han estafado abusando de mi buena fe y me veo obligado a bajarme todos los episodios de todas las temporadas de internet para poder verlos con subtítulos. Yo quería pagar, pero no me dejan. Luego nos vienen llorando con que la industria no va bien por culpa de internet y bla, ble, bli. Que os folle un pez, sinvergüenzas.

Actualización: los que no queráis ser engañados, la podéis bajar en descarga directa de aquí con subtítulos en castellano.

domingo, 1 de junio de 2008

Espacio profundo nueve

Debería haber comprado la séptima y última temporada que me faltaba de Espacio profundo 9 en la versión guay de cajota negra de plasticazo para tenerla a juego no sólo con los demás packs originales de la misma serie sino también con los de Voyager, Next Generation y Enterprise. Pero hice el imbécil porque no aguanté la tentación y compré la edición actual que está distribuida por todos lados en cuatro cajitas finas sin esperar a buscar la antigua en alguna tienda del rastro. Esta nueva es algo más barata, sí, pero los tipos que han ideado la nueva presentación debían estar borrachos cuando lo hicieron.


Fijémonos en la foto (ampliadla pinchando en ella, si es necesario): el diseño de los numeritos de cada caja es exacto a los que figuran en los discos lo que induce al instante a razonar que el disco 1 va en la caja 1, el 2 en la caja 2 y así sucesivamente. Pero, claro, esto es imposible porque la colección consta de siete discos y cuatro cajas, con lo que nos sobrarían tres discos sin caja. Pensemos entonces que los discos 1 y 2 van en la caja 1, los discos 3 y 4 van en la caja 2, los discos 5 y 6 en la 3 y el 7 en la 4. Pues tampoco. La combinación correcta -que se averigua comprobando laboriosamente los resúmenes de los episodios que figuran en la contraportada de cada cajita y que os desafío a que adivinéis ahora aquí en los comentarios de esta entrada- es la que les ha salido de los huevos, no atiende a ningún motivo lógico e induce a la confusión y a pensar que los responsables de la franquicia en España no saben lo que tienen entre manos.

Por cierto, majetes, que aquí sigo colgadito esperando a que saquéis la cuarta de Enterprise. Que os debéis haber creído que son sólo tres...

miércoles, 9 de enero de 2008

Edreams

Gracias a minube, encuentro en internet dos ofertas para un mismo vuelo en el que vamos a viajar cuatro personas. Elijo la más barata: la de edreams, 200 euros en total más barata que la de ebookers. Introduzco todos mis datos y número de tarjeta. Al día siguiente recibo este mail:

Estimado cliente;
Este correo electrónico es para informarle que su reserva ha sido cancelada sin ningún tipo de coste ya que las compañías seleccionadas en la reserva no tienen acuerdo entre si en el mercado español, lo cual imposibilita la emisión del billete en este país.

Quedamos a su entera disposición para cualquier duda o consulta.

Mariano Peisajovich
Dpto. Vacacional
mariano@edreams.com
Tel. 902 887 107
Fax. 902 505 506
Vacaciones eDreams S.L
www.edreams.com

Vuelvo a buscar vuelos. Edreams sigue ofreciendo vuelos baratos falsos que no se pueden adquirir, puesto que son de las dos mismas compañías que me acaba de decir Mariano que no se pueden comprar. Intento recuperar la que vi en ebookers. La oferta del día anterior ya no está. Tengo que comprar otros billetes. En total, la negligencia de edreams me sale por 1000 euros de más. Sólo por haber intentado ahorrar 200 confiando en estos bandarras. Le escribo un mail a Mariano quejándome.

martes, 11 de diciembre de 2007

Pegatina de aviso del metro

Un clásico del mal diseño gráfico ochentero. Entre varios despropósitos, destaca la disposición espacial cartesiana de los elementos completamente absurda para dificultar lo más posible el mensaje. Cualquier persona que haya viajado en el metro madrileño en los últimos veinte años ha dedicado alguna vez unos minutos a intentar entender el sentido de esa disposición.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Encuestas Ciao

Por curiosidad, hace unos años me di de alta en Ciao y les di mi consentimiento para que me enviaran solicitudes de encuestas por correo electrónico. Bueno, que se la enviaran a una de mis personalidades falsas, claro. De vez en cuando me mandan alguna. La que recibí el otro día dice así:

Estimado Estebancito:

Nos gustaría ofrecerte una interesante oportunidad para expresar tus puntos de vista. En esta ocasión a nuestro cliente le gustaría conocer tus opiniones sobre servicios bancarios. Si completas esta sencilla encuesta ganarás 0,60 EUR*, y todo ello sólo por compartir tus opiniones. Rellenarla no te llevará más de 20 minutos.


Sea quien sea el cliente que les haya solicitado ese estudio de mercado, ¿realmente consideran que un grupo estadístico formado por individuos capaces de currar por 1,80 euros a la hora es el más adecuado para realizar un análisis serio sobre los usos y costumbres de los servicios bancarios? Me troncho.